Consejos para papás para fortalecer el autoestima de sus hijos

Formar un autoestima fuerte desde temprana edad ayuda a que los niños tengan una vida más feliz y seguridad a lo largo de su vida.

El afecto: Una caricia, una palmada, un “te quiero”, un “¿cómo te sientes?” Y un abrazo, son muestras de afecto y son mensajes directos que le transmiten al niño la idea clave para elevar la autoestima: “Para mi eres muy importante”.                    

Conocerlo: Interesarse por indagar la idea que tiene el niño de sí mismo. Esto solamente se puede lograr charlando con él, interesándose por sus cosas, pasando con él momentos de calidad e intercambio de opiniones.

Que sepa que es único: Fomentar en el niño la certeza de que es un ser único e irrepetible. Por esto él o ella tienen un infinito valor. Haz ver al pequeño las semejanzas que tiene con otros niños y luego háblale de sus particularidades, de las características que solo él posee, de su valor como individuo.

Enseñarle sus cualidades: Ayudarle a encontrar y revalorar sus cualidades, sus fortalezas. “Quizá tú no eres bueno para tal cosa, pero ¿te has fijado que tienes una especial habilidad para esta otra?”.                  

Evitar comparar con otros niños: Las comparaciones suelen dar muy  malos resultados en el ánimo de los niños, especialmente cuando el sujeto de la comparación es “otro chico mejor”.

Cuidado de sí mismo: Fomentar en el niño el cuidado de su propio cuerpo. Podemos decirle por ejemplo, “El cuerpo es el estuche de todo lo que eres: Tus emociones, tus ideas, tus anhelos. Debemos mantener ese estuche en las mejores condiciones para que todo lo demás pueda florecer”.

El valor de los errores: Asegurarle que los errores siempre son útiles. Sirven para aprender una  lección, para superarse, para avanzar. Uno nunca debe recrearse en sus errores, sino superarlos y dejarlos atrás.

La fuerza de la mente: Convencer al niño de que la verdadera fuerza está en su mente y en la actitud que adopte. Una actitud positiva suele desembocar en una situación agradable. Un “no puedo” o “qué difícil” suelen cumplirse, no tanto por la incapacidad, sino por su convicción de que no puede lograrlo.

Reflexión:   La forma como nos tratan define la forma como nos trataremos, porque esa forma es la que consideraremos más normal.